domingo, 25 de marzo de 2012

Romance del Domingo de Resurrección






(1)
Les juro que lo he intentado
pero no hallo explicación.
Les aseguro que la he buscado
pero no encuentro otra argumentación.
Se dirán de qué les hablo
y tendrán toda la razón.
Empezaré por lo primero,
por contarles como es tó,
como descubrí el secreto,
de este milagro chorreón.
Si Sevilla tiene tres días
que brillan más que el Sol,
en Castilleja señoras
y señores, como no,
como somos más pobres
únicamente tenemos dos:
Uno es el de la Pureza
y el otro, cual si no,
el Domingo de la gloria,
el Domingo del fervor,
el Domingo de la gracia,
el Domingo del sabor,
el Domingo de la Vuelta,
el Domingo en que el arte nació,
y en el que el Señor
mandó hacer del mundo,
jolgorio y celebración.
El que cierra con honor,
siete días y todo un año,
de amores y de devoción.
El Domingo de la alegría.
El Domingo del amor,
en el que se pintan las calles
del celeste chorreón:
Domingo de Castilleja
mocitas rematas en flor,
lunares en los vestidos,
cantes y baile a go-go.
Domingo de eterna fiesta,
ala ancha en los sombreros,
camisas almidonadas,
pañuelos anudaos al cuello.
Domingo de Simpecao
paseado con esmero,
por un jinete que tiene
el pelo de terciopelo,
los brazos de fuerte traza,
los ojos como luceros,
en la solapa romero,
y la suerte de pasear
a la que honra to el cielo.
Domingo en que la Señora,
de ensortijados cabellos,
va en busca de su destino
y revuelve todo un pueblo.
Domingo de salero y tronío,
¿lo digo ya o no?
Domingo, el vuestro y el mío:
¡Domingo de Resurrección!

(2)
... Y a la mitad del día,
en que Cristo resucitó,
con repiques de alegría
como marca la tradición.
Miguel Rafael Llorente,
de la misma dinastía,
del mismo honroso blasón
que su padre Juan Llorente,
quien vive ya junto a Dios,
recogerá el Simpecao
y gritará a viva voz:
¡A la gloria chorreones!
¡Viva la que a Jesús bien parió!
¡la que vive en esta casa!
¡la Inmaculada Concepción!
Y entre pétalos y vivas,
gritos y algarabía,
se iniciará la gran Vuelta,
Fiesta Nacional de Andalucía.
Y a caballo como siempre,
desde que Triana enseñó,
que para que el camino sea arte
el paso de equino es superior,
echará a andar la gente,
por calles de su collación.
El aire será diferente,
las palmas y hasta la voz,
y al cantarle sevillanas
con tan excelso candor
el milagro del Domingo,
Domingo de Resurrección,
de la Calle Real y su gente,
se hará presente pa tos.
Muchachas a lomos blancos,
tocadas por el primor,
escoltarán a María,
la que es encanto de Dios,
cada una con una vara,
cada una con un guión.
Y mientras a caballo la llevan
yo te juro, por mi honor,
porque lo han visto mis ojos
que lloraban de emoción,
que no hay júbilo más grande,
ni mayor satisfacción
que verse en medio esta gente,
junto a la Madre de Dios,
con una camisa celeste,
color embriagador,
extasiado ante la suerte
de haber nacío chorreón.

(3)
...A la una de la tarde
de la Plaza sonará el reló.
Bronce de campana seco,
tañido de espera y ardor.
Y por el arco, a buen paso,
la Patrona dirá: ¡aquí estoy yo!
que vengo a enseñar como se hace
pa eso lo inventamos tos
qué es eso de dar la Vuelta,
pues de mi casa salió,
la única centenaria cierta,
la que sirvió de inspiración,
pa que hubiese en Castilleja,
el día de Resurrección,
no una vuelta, si no dos.
Y acampará la gente
rodeando el redondel,
pa que corra el pata negra,
la manzanilla a granel,
pa invitar a una copita
a quien la quiera beber,
a la salud de la niña,
que cuando pasa Triana,
hace que se postren los bueyes
y que se jacte la Cava,
que no hay camino al Rocío,
sin pará a ver la Inmaculada.
Mas pasará inadvertido,
si no prestas atención,
un suceso desconocido,
entre tanta confusión.
Y es que si eres forastero
o no te han dado a conocer,
que el reló tiene sonido
muy breve,
vete a saber por qué,
cuando suene el triste canto,
que marcará con ding dong,
que es la hora de marcharse
y la manija marque el dos.
Cuando el corcel enfile el arco
y tras él, salgamos tos,
con paso dobles sonando,
con ancha satisfacción,
con catavinos en las manos,
con redobles de tambor,
si vuelves la cara a la torre
y miras como miré yo,
verás como llora ¡milagro!
el mecanismo del reló,
que parece que le pide,
que parece que reclama,
que lo saquen de la piedra
y lo lleven,
aunque sea a rastras,
a vivir junto a la mocita,
que pronto será Coronada.

(4)
No consiento que lo llamen
aunque sea realidad,
un ratito bien cortito:
no consiento tal maldad.
La Vuelta dura muy poco
pa to lo que hay que esperar,
tres horitas de un día
y doce meses detrás,
pero el tiempo que transcurre,
mientras Ella está en la calle,
los segundos duran semanas
y se detiene hasta el aire.
Que no existe mejor sitio,
ni mejor ubicación,
que el que eligió el Gran Poder,
pa su Madre Concepción.
Y cuando la Señora entra,
cuando la Señora parte,
cuando Miguel la devuelve,
a la casa de Dios Padre.
No puede haber mejor grito,
no puede haber mejor salve,
que decir a to el gentío:
¡Que tiren al río la llave!
¡Que se ha cerrado pa to un año!
¡La fábrica donde nace el arte!